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Un abrazo sin fronteras

 

Gasas invisibles,

velos que se cruzan,

suaves hilos te rodean.

Una música lejana,

dulce y cálida,

hace vibrar tu latente cuerda.

El fresco aroma de las flores silvestres.

Agradable perfume

que elude negros pozos

y te cubre.

El sol brillante,

luz mágica e infinita,

como la gran fuente muestra el camino

y te da calor.

Silencio,

serenas  miradas,

una sonrisa,

una invitación,

el simple murmullo del viento.

Con los ojos cerrados puedes ver más:

Las pequeñas lucecitas titilantes,

mis resplandecientes brazos,

el amor que alimenta,

el abrazo sin fronteras

y un pequeño instante de paz

para seguir andando,

sin la melancólica tristeza.

 

Déjate llevar a ese sitio

en el que nada ocurre.

Recuéstate y respira con calma.

Cierra tus ojos y abre las manos.

Libera el corazón,

vuela sobre el inmenso mar.

Persigue la puerta del amor,

ábrela y ocupa tu lugar.

Abrázate y descansa.

Disfruta de este instante de paz

y sigue andando

sonriendo de felicidad.